IMPUESTOS Y TRIBUTACIÓN Publicado en septiembre de 2026 Desde la Operación Renta 2027, quienes generan ingresos como creadores de contenido digital en Chile —y las plataformas que intermedian esos pagos— tendrán una nueva obligación de información ante el Servicio de Impuestos Internos (SII). Se trata de la Declaración Jurada Anual N°1965, una herramienta con la que el organismo fiscalizador busca cerrar una de las brechas de información más comentadas de los últimos años: los ingresos de los llamados “influencers”. Qué es la DJ 1965 y quién debe presentarla Mediante la Resolución Exenta N°113, del 31 de agosto de 2026, el SII estableció la obligación de presentar la “Declaración Jurada Anual sobre Montos Percibidos y/o Devengados por Creadores de Contenido Digital y Empresas Proveedoras de Contenido Digital”. Deberán presentarla las personas naturales o jurídicas, comunidades o cualquier otra entidad con domicilio o residencia en Chile que operen como plataformas digitales intermediarias entre creadores y suscriptores o usuarios, gestionando, administrando o intermediando pagos, retribuciones o contraprestaciones monetarias entre ambas partes. Entre los servicios que calzan con esta definición, el propio SII menciona plataformas como Sponsor, Onfayer, UGC y Arsmate, entre otras. En la práctica, esto significa que las plataformas —y no solo los propios creadores— deberán reportar al SII cuánto dinero se movió a través de ellas y a quién le correspondió cada monto. Es una lógica similar a la que ya se aplica en otras industrias donde existen intermediarios de pago: en vez de depender únicamente de lo que declara el contribuyente final, el Servicio cruza la información con un tercero que participa en la transacción, lo que reduce el margen para omitir ingresos. Por qué el SII se mueve ahora: las cifras detrás de la decisión La nueva declaración jurada no aparece de la nada. Durante la Operación Renta 2026, el SII contabilizó que 13.855 personas identificadas como influencers presentaron su declaración de impuestos, pero solo 3.699 de ellas terminaron pagando algo, por un monto total de $8.298.161.056. En paralelo, el número de creadores de contenido que emitieron boletas de honorarios por estas actividades subió de 285 a 440 contribuyentes en solo un año, acumulando $2.055.164.633 en ingresos líquidos declarados por esta vía. Estas cifras son solo la fotografía más reciente de una tendencia que viene creciendo con fuerza. Un año antes, durante la Operación Renta 2025, el SII ya monitoreaba a 31.595 contribuyentes vinculados a la creación de contenido digital, un salto de 86% respecto del período anterior. De ese universo, 9.752 personas declararon renta —más del doble que en 2024—, de las cuales 2.939 lo hicieron por primera vez. El monto total pagado en impuestos por este grupo alcanzó los $1.387 millones, un 52% más que el año anterior. Para poner esas cifras en perspectiva: en 2024, cuando el SII amplió su seguimiento a 17 mil influencers gracias al cruce con plataformas como Arsmate, apenas 4.679 de ellos habían declarado a través del Formulario 22, por un total de $41.175 millones en ingresos informados. VIDEO RELACIONADO Fiscalización del SII a influencers en Chile Material audiovisual complementario sobre la fiscalización del SII a creadores de contenido. Cómo deben tributar hoy los creadores de contenido Más allá de la nueva declaración jurada, el SII ya había fijado con claridad cómo deben cumplir sus obligaciones los creadores de contenido, homologando esta actividad a la de un servicio profesional independiente. Quien genera ingresos como influencer debe iniciar actividades como persona natural de segunda categoría, afecta a Impuesto a la Renta, emitir boletas de honorarios electrónicas por lo percibido, pagar mensualmente la retención de impuestos —actualmente en 14,5%— y declarar y pagar sus cotizaciones previsionales como trabajador independiente en su declaración anual de renta. Cuando el creador presta servicios directamente a una empresa, es esa empresa la responsable de retener el impuesto mensual, mientras el resto de las obligaciones se mantiene igual. Distinto es el caso de quienes operan derechamente como empresa o venden productos a través de sus plataformas: en ese escenario deben iniciar actividades en primera categoría, quedando afectos tanto a IVA como a Impuesto a la Renta, con la obligación de emitir facturas o boletas de venta, declarar y pagar IVA mensualmente a través del Formulario 29, y llevar contabilidad completa o simplificada según el régimen tributario que hayan escogido. Parte de un plan más amplio de fiscalización digital La DJ 1965 no llega sola. Para la Operación Renta 2026, el SII ya había estrenado otras cinco nuevas declaraciones juradas orientadas a cerrar brechas de información: la DJ 1959, sobre patrones de abonos bancarios recurrentes; la DJ 1960, sobre operaciones de cuentas corresponsales; la DJ 1961, sobre bienes entregados en leasing operativo o financiero; y las DJ 1963 y 1964, que exigen información detallada sobre activos digitales y criptoactivos, tanto de contribuyentes residentes como no residentes en Chile. Este último movimiento alinea a Chile con los estándares de intercambio de información que promueve la OCDE en materia de activos digitales. Todo esto se enmarca en el Plan de Gestión de Cumplimiento Tributario (PGCT) 2026 del SII, que combina educación tributaria, facilitación para el contribuyente y fiscalización focalizada, con un foco especial en la economía digital y en los sectores donde el Servicio detecta mayores brechas de cumplimiento. Qué deben hacer contadores y asesores desde ya Para quienes asesoran a creadores de contenido o a pequeñas empresas ligadas al mundo digital, el mensaje es claro: ordenar la situación tributaria de estos clientes ahora es más urgente que nunca. Verificar que el inicio de actividades esté correctamente clasificado (primera o segunda categoría, según corresponda), que las boletas de honorarios o facturas se estén emitiendo con regularidad, y que las cotizaciones previsionales estén al día, evitará observaciones y contingencias cuando el cruce de información entre plataformas y el SII sea, a partir de 2027, todavía más preciso. FUENTES SII.cl — “SII crea nueva DJ N°1965 que deberán presentar personas y empresas que realizan contenido digital…” (1 de septiembre de 2026) SII — Resolución Exenta N°113 (31 de agosto de 2026) El Dinámo
NIIF 18 se acerca: el cambio más importante en estados financieros en una década
CONTABILIDAD Y NORMAS Publicado en septiembre de 2026 Aunque su entrada en vigencia recién ocurrirá el 1 de enero de 2027, la Norma Internacional de Información Financiera 18 (NIIF 18) ya es, sin duda, el tema técnico más comentado entre auditores, gerentes de finanzas y firmas contables durante 2026. La razón es simple: se trata del cambio más relevante en la forma de presentar los estados financieros en más de dos décadas, y su implementación exige empezar a prepararse con bastante anticipación. Veinte años de NIC 1 llegan a su fin Desde 2001, la Norma Internacional de Contabilidad 1 (NIC 1) ha sido el marco que define cómo las empresas presentan sus estados financieros bajo NIIF/IFRS en todo el mundo. Tras más de dos décadas de vigencia, el International Accounting Standards Board (IASB) publicó en abril de 2024 la NIIF 18: Presentación e Información a Revelar en los Estados Financieros, que reemplazará íntegramente a la NIC 1 para los ejercicios anuales que comiencen a partir del 1 de enero de 2027, aunque se permite su aplicación anticipada. A quién le aplica en Chile En el mercado chileno, la NIIF 18 alcanza principalmente a las empresas que preparan sus estados financieros bajo Normas Internacionales de Información Financiera: sociedades con valores de oferta pública transados en Chile o en mercados internacionales, y entidades fiscalizadas por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), como bancos, compañías de seguros, administradoras de fondos y otros emisores de valores. Para una empresa que no está regulada por la CMF ni transa valores en bolsa, la norma no es obligatoria de manera directa, pero es probable que el estándar termine influyendo también en las prácticas contables de empresas medianas que buscan mostrar estados financieros más comparables frente a bancos, inversionistas o potenciales socios. VIDEO RELACIONADO NIIF 18: preparación para la nueva presentación de estados financieros Material audiovisual complementario sobre la adopción y preparación para NIIF 18. Lo que no cambia (y lo que sí) Es clave entender qué es lo que la NIIF 18 no modifica: no altera la forma en que se calculan las utilidades, ni cambia el reconocimiento o la medición de los ingresos y gastos de una empresa. En otras palabras, el resultado del ejercicio, en términos de cuánto gana o pierde una compañía, no varía por la sola entrada en vigencia de esta norma. Lo que sí cambia, y de forma sustancial, es cómo se presenta y se clasifica esa información dentro del estado de resultados. La norma exige definir con mucha mayor precisión si cada partida corresponde a actividades operativas, de inversión o de financiamiento, estableciendo nuevas categorías y subtotales obligatorios. Esto elimina la práctica, hoy habitual, de agrupar partidas heterogéneas bajo etiquetas ambiguas como “otros ingresos” u “otros gastos”, que dificultan la comparación entre empresas de una misma industria. Las medidas de desempeño definidas por la gerencia (MPM) Uno de los aspectos más novedosos de la NIIF 18 es la regulación formal de las Medidas de Desempeño Definidas por la Gerencia, conocidas por su sigla en inglés como MPM. Se trata de indicadores como el EBITDA ajustado, el margen operacional ajustado o la utilidad recurrente, que muchas empresas —especialmente las que integran índices bursátiles como el IPSA— ya comunican habitualmente al mercado en sus presentaciones a inversionistas, pero que hasta ahora no formaban parte de los estados financieros auditados propiamente tales. Con la nueva norma, estas medidas deberán incorporarse dentro de los estados financieros que revisa el auditor externo, acompañadas de una nota que explique su propósito, su forma de cálculo y su conciliación con las partidas NIIF más cercanas. El objetivo es que el mercado deje de depender de cifras no auditadas para evaluar el desempeño real de una compañía, mejorando la disciplina informativa y reduciendo el espacio para interpretaciones a la medida de cada empresa. Por qué hay que prepararse este año y no el próximo El detalle que más urgencia le pone al tema es el calendario: cuando una empresa presente sus primeros estados financieros bajo NIIF 18, correspondientes al ejercicio 2027, deberá mostrar también la información comparativa del ejercicio anterior, es decir 2026, ya reclasificada bajo la nueva estructura. En la práctica, esto significa que buena parte del trabajo de adaptación debe estar resuelto antes de que termine 2026, para poder construir esa base comparativa de manera ordenada y no bajo presión, a última hora, durante el cierre de 2027. Un cambio que no es solo de contabilidad Especialistas de firmas como PwC Chile, que en junio de 2026 dictó un taller especializado en la materia con foco en la realidad local —con casos aplicados a industrias como retail, servicios financieros, energía, minería y manufactura—, coinciden en que la implementación de la NIIF 18 no es un ajuste exclusivo del área contable. Requiere revisar y, en muchos casos, actualizar los sistemas de información financiera, fortalecer los controles internos, capacitar a los equipos de finanzas y contabilidad, y repensar cómo se comunica el desempeño financiero a directorios, bancos e inversionistas. Firmas como Robert Half y KPMG han publicado guías similares orientadas a ayudar a los equipos financieros a tomar decisiones informadas sobre el proceso de adopción. Qué pueden hacer las pymes y empresas medianas Aunque la obligación formal recae en empresas grandes y reguladas, contadores y asesores de pymes y sociedades de profesionales pueden sacar provecho de este momento. Entender la lógica detrás de la NIIF 18 —una mayor claridad sobre qué genera realmente el negocio operativo versus lo financiero o extraordinario— es una buena oportunidad para mejorar, incluso de forma voluntaria, la calidad de los estados financieros que se entregan a bancos o potenciales inversionistas, aunque la empresa no esté obligada a aplicar la norma en su totalidad. FUENTES Robert Half Chile — “NIIF 18: Preparación, impactos y oportunidades” (2026) PwC Chile — Taller “NIIF 18: Cambios en la Presentación y Revelación de los Estados Financieros” (junio de 2026) KPMG — Guía “NIIF 18: Presentación e información a revelar en los estados financieros”
El Banco Central frena la tasa, pero la economía no da tregua
ECONOMÍA Y MERCADOS Publicado en septiembre de 2026 El Consejo del Banco Central de Chile resolvió, por unanimidad, mantener la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 4,5% durante su Reunión de Política Monetaria de septiembre. Es la sexta vez consecutiva que la instancia opta por no mover el instrumento, en momentos en que la inflación sorprende al alza y la actividad económica muestra signos cada vez más evidentes de debilidad. Una pausa que ya se volvió costumbre Desde hace meses, el Banco Central mantiene una postura de esperar y observar antes de mover la tasa de interés. La decisión de septiembre, adoptada el martes 8, contó con el respaldo unánime de los consejeros, lo que refleja que, pese a las presiones desde distintos frentes, existe consenso sobre mantener el sesgo monetario actual, al menos por ahora. En su comunicado, el Consejo reconoció que el escenario macroeconómico enfrenta un nivel de incertidumbre superior al habitual, tanto por factores internos como externos, entre ellos los riesgos asociados al conflicto armado en Medio Oriente. La inflación no da respiro Uno de los principales dolores de cabeza para el instituto emisor es que los precios no ceden. En agosto, el IPC subió 4,1% en doce meses, con una variación mensual de 0,6%, prácticamente el doble de lo que anticipaban los analistas. El alza estuvo empujada, sobre todo, por el encarecimiento de los alimentos y el transporte, dos ítems que pesan fuerte en el bolsillo de los hogares y que son particularmente sensibles a los vaivenes del tipo de cambio y los combustibles. Para el mercado financiero, esta sorpresa inflacionaria complica el panorama: con precios subiendo por sobre la meta de 3% y una actividad que se enfría, el Banco Central queda con menos margen de maniobra. Bajar la tasa demasiado pronto podría reavivar las presiones de precios; mantenerla alta por más tiempo, en cambio, castiga aún más a una economía que ya muestra signos de fatiga. VIDEO RELACIONADO IPoM septiembre 2026: conferencia de prensa del Banco Central de Chile Conferencia oficial del Banco Central de Chile sobre el Informe de Política Monetaria de septiembre de 2026. La actividad económica retrocede Los números de actividad tampoco ayudan. Según el propio Banco Central, la economía chilena cayó 1,7% en julio respecto al mes anterior, la mayor contracción mensual desde 2022. La caída fue liderada por sectores clave como la minería, el comercio y los servicios, y se suma a un segundo trimestre ya marcado por una demanda interna débil, un mercado laboral deteriorado y un descenso en los indicadores de confianza tanto de consumidores como de empresas. A esto se agrega el impacto del alza de los combustibles sobre el ingreso disponible de hogares y empresas, junto con condiciones climáticas adversas durante el tercer trimestre. Un IPoM con menos optimismo El Informe de Política Monetaria (IPoM) de septiembre confirmó el deterioro del escenario: el Banco Central recortó su proyección de crecimiento del PIB para 2026 desde un rango de 1,0%-1,75% (estimado en junio) a apenas 0,25%-0,75%. Es una revisión considerable, que refleja que la economía chilena crecerá este año muy por debajo de su potencial. Como contrapartida, el organismo proyecta que, a partir de 2027, la aprobación de la Ley de Reconstrucción Nacional debería entregar un impulso adicional a la actividad, especialmente a través de la inversión asociada a la reconstrucción. En materia de precios, la proyección de inflación total se mantiene algo por encima de 4% hacia fines de 2026, con una convergencia al 3% recién esperada para el segundo trimestre de 2027. La inflación subyacente, que excluye los componentes más volátiles, se proyecta en torno al 3% durante gran parte del horizonte. Las expectativas de más largo plazo, medidas por la Encuesta de Expectativas Económicas (EEE) y la Encuesta de Operadores Financieros (EOF), ubican la inflación esperada a dos años en 3%, lo que sugiere que el mercado todavía confía en que el Banco Central logrará anclar los precios, aunque el camino sea más lento de lo previsto. El factor externo: la Reserva Federal y el dólar Parte de la incertidumbre no se explica solo por factores locales. A nivel internacional, los principales bancos centrales mantienen posturas restrictivas ante la persistencia de riesgos inflacionarios, mientras las tasas de interés de largo plazo han subido a nivel global por la fragilidad fiscal de varios países desarrollados y la fuerte demanda de financiamiento asociada a la inversión en inteligencia artificial. En ese contexto, una Reserva Federal de Estados Unidos más restrictiva representa un riesgo adicional para Chile: podría fortalecer al dólar frente al peso chileno, encareciendo las importaciones justo cuando la inflación local ya viene presionada. La apuesta del Gobierno: crecer hacia fin de año El Presidente José Antonio Kast se mostró optimista en una entrevista concedida el 7 de septiembre, señalando que espera que la economía comience a recuperarse hacia el cierre del año. Parte de esa confianza se apoya en la reciente aprobación de la llamada ley ómnibus, que busca mejorar las condiciones para la inversión mediante medidas como recortes a los impuestos corporativos. Sin embargo, el propio Mandatario reconoció que, hasta ahora, estas medidas no han logrado reducir el elevado desempleo que enfrenta el país, un problema que sigue siendo la principal preocupación en el frente económico y social. Qué significa esto para tu empresa o tus finanzas Para una pyme o un profesional independiente, este escenario tiene implicancias concretas. Las tasas de los créditos hipotecarios y de consumo se mantienen relativamente bajas —algunas ofertas hipotecarias en UF están en mínimos desde 2021—, lo que puede ser una ventana interesante para quienes evalúan financiar inversiones de largo plazo. Pero, al mismo tiempo, una economía que crece por debajo de 1% y una inflación que no cede obligan a ser conservador en las proyecciones de ventas, cuidar el flujo de caja y evitar sorpresas cambiarias si se depende de insumos importados. En resumen: condiciones de financiamiento razonables, pero un entorno de demanda débil que exige planificar con cautela antes de tomar decisiones de
Contrato por horas y jornada flexible: la apuesta del Gobierno para reactivar el empleo
TRABAJO Y EMPLEO Publicado en septiembre de 2026 Con una tasa de desempleo que no da tregua, el Gobierno impulsa una extensa agenda de cambios al mercado laboral chileno. El ministro del Trabajo, Tomás Rau, prefiere no llamarla “reforma laboral”, sino “adaptabilidad laboral”: un paquete de 19 iniciativas que van desde el contrato por horas hasta cambios en la forma de calcular las indemnizaciones, y que ya genera un intenso debate entre gremios empresariales, centrales sindicales y economistas. Un desempleo que preocupa El diagnóstico que motiva esta agenda es contundente: la tasa de desempleo llegó a 9,1% en el trimestre móvil febrero-abril de 2026, la cifra más alta desde el trimestre abril-junio de 2021, en plena pandemia. El propio ministro Rau reconoció que no es sorprendente ver algunas alzas adicionales en las próximas mediciones, en un contexto de actividad económica débil y de un mercado laboral que muestra señales de deterioro sostenido. 19 iniciativas, un objetivo declarado: reactivar el empleo La agenda laboral para 2026 contempla, según el propio Ministerio, 19 iniciativas en distintas etapas: proyectos de ley ya en tramitación en el Congreso, nuevas propuestas todavía en elaboración, y reglamentos que buscan precisar la aplicación de normas ya vigentes. Entre los temas que aborda el paquete se cuentan la sala cuna universal, el contrato por horas, cambios a la jornada laboral de 40 horas, licencias médicas, teletrabajo híbrido, bandas horarias y la polémica reforma a la indemnización por años de servicio. VIDEO RELACIONADO Empleo y adaptabilidad laboral en Chile Material audiovisual complementario sobre empleo y propuestas de adaptabilidad laboral en Chile. El corazón de la propuesta: contrato por horas y jornada flexible Dos medidas concentran la mayor parte de la conversación pública. La primera es el contrato por horas, una modalidad que permitiría formalizar relaciones laborales de menor intensidad horaria, hoy frecuentemente resueltas de manera informal o a través de boletas de honorarios. La segunda es un cambio a la Ley de 40 Horas —vigente desde 2023— que permitiría distribuir la jornada semanal en ciclos de hasta 16 semanas, en lugar de una semana fija, entregando así mayor margen de adaptación tanto a empleadores como a trabajadores para ajustar los horarios según la estacionalidad del negocio. Desde el Ministerio del Trabajo insisten en que se trata de cambios en pro de la adaptabilidad laboral, necesarios frente a la realidad productiva del país, y no de una reforma laboral en el sentido tradicional del término ni de un retroceso en derechos adquiridos. El debate sobre la indemnización “a todo evento” Uno de los puntos más sensibles del paquete es el rediseño del sistema de indemnización por años de servicio. La propuesta que se evalúa contempla migrar hacia un mecanismo “a todo evento”, que reduciría el monto mensual que se acumula a favor del trabajador, pero permitiría su retiro también en caso de renuncia voluntaria, algo que hoy no ocurre, ya que la indemnización tradicional solo se paga ante despido. La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) calificó esta fórmula como un ahorro forzoso que, a su juicio, desprotege a los trabajadores frente a la estabilidad que ofrece hoy el esquema de despido. La Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), en cambio, respalda avanzar hacia un fondo financiado con cotizaciones individuales, en línea con la posición histórica del sector empresarial sobre este tema. Mientras el Consejo Superior Laboral y la recién creada Mesa de Reactivación Laboral analizan los costos e incentivos de movilidad asociados a este cambio, el mercado se mantiene atento a los próximos datos de empleo que publique el INE. Voces críticas: ¿son los costos salariales el problema? No todos comparten el diagnóstico de fondo. El exministro de Hacienda Mario Marcel cuestionó públicamente que los costos salariales sean el factor determinante detrás del desempleo, calificándolos como uno de los elementos menos relevantes para explicar la cesantía actual. Esta discrepancia revela una tensión de fondo en el debate: mientras el Gobierno apuesta a que más flexibilidad contractual dinamizará la contratación, otros economistas sostienen que el problema del empleo en Chile responde a factores más estructurales, como el débil crecimiento económico o la informalidad. El respaldo académico y empresarial Desde el mundo académico, Raúl Lagomarsino, del ESE Business School de la Universidad de los Andes, respalda la necesidad de modernizar la legislación laboral chilena frente a los desafíos del siglo XXI, incluyendo el avance de la inteligencia artificial y los cambios tecnológicos que están transformando la manera en que se organiza el trabajo. Para este sector, leyes más flexibles no significan necesariamente peores condiciones laborales, sino una adaptación necesaria a una economía que cambia más rápido que la regulación. Qué significa esto para las empresas, especialmente las pymes Aunque buena parte de esta agenda todavía está en tramitación o en fase de diseño, las señales apuntan a un cambio relevante en cómo se contratará y organizará el trabajo en Chile en los próximos años. Para una pyme, el contrato por horas podría facilitar la formalización de colaboradores que hoy trabajan de manera esporádica o a honorarios, mientras que la flexibilización de la jornada de 40 horas podría ayudar a ajustar la dotación a picos estacionales de demanda sin recurrir a contratos temporales. Al mismo tiempo, cualquier cambio al esquema de indemnización exigirá revisar contratos, provisiones contables y políticas de desvinculación una vez que las reglas definitivas estén claras. Vale la pena seguir de cerca la tramitación de estas iniciativas antes de tomar decisiones de contratación de mediano plazo. FUENTES Cooperativa.cl — “Gobierno defiende adaptabilidad laboral: ‘No implica precarización’” (13 de septiembre de 2026) Cooperativa.cl — “Gobierno prepara reformas laborales y abre debate por indemnizaciones” (23 de junio de 2026) Diario El Día — “Contrato por horas abre nuevo debate sobre el empleo en Chile” (11 de septiembre de 2026) La Tercera — “El plan laboral que traza el gobierno para enfrentar la crisis de empleo”